¡Qué rabia!
Ver que las oportunidades se deslizan por delante de mis ojos y no hacer nada para evitarlo. Saber que los trenes, aunque paren, nunca esperan, simplemente pasan, avanzan a mayor ritmo que mis decisiones. No culpo a la mala suerte, es mi mente insegura, dubitativa, indecisa...
A veces, me gustaría ser capaz de abrir más la boca y soltar esas cosas que nunca se dicen.
Ya lo dice Coixet: "Las cosas que no se dicen suelen ser las más importantes".
Una gran cita la de Coixet...
ResponderSuprimirPiensa que eres un tren, se libre, viaja siempre hacia adelante, que nada te pare.
Di lo que piensas
pues dilo.
ResponderSuprimiryo hablo poco, y cuando lo hago..hasta me arrepiento.