martes, 19 de abril de 2011

Cosas que nunca (te) digo

¡Qué rabia!
Ver que las oportunidades se deslizan por delante de mis ojos y no hacer nada para evitarlo. Saber que los trenes, aunque paren, nunca esperan, simplemente pasan, avanzan a mayor ritmo que mis decisiones. No culpo a la mala suerte, es mi mente insegura, dubitativa, indecisa...

A veces, me gustaría ser capaz de abrir más la boca y soltar esas cosas que nunca se dicen.


Ya lo dice Coixet: "Las cosas que no se dicen suelen ser las más importantes".