jueves, 17 de diciembre de 2009

Amar

AMAR
Qué más da la forma: dormitando, apasionadamente, con tenacidad, con relevancia, con timidez, de forma algente o sofocante, con sosiego, con la oscuridad de la noche o de la mano de Lucifer, con pureza, sin pudor o con él, inquebrantable, con el mar de fondo,... con una sonrisa, un guiño de ojos y felicidad.

Qué importa a quién o a qué: a los amigos, a él, a los sábados por la noche, a la pareja, a la luna llena, a la música, a la familia, a aquel que me cruzo cada viernes a las 17:34, a ella, a las sonrisas permanentes, a los crepes de chocolate, a los sueños, a mi guitarra,...
a la vida.


Que no haya ni un solo segundo de descanso.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Sentimientos invertidos

-Hay luna llena, ¿te siguen gustando?
-No están mal... pero ya no me revolucionan tanto.
-Vaya... has cambiado los gustos.
-Sí, y te sorprendería saber que los algodones de azúcar me resultan demasiado empalagosos. Ah! Y el empaparme bajo la lluvia lo veo absurdo, igual que las galletas sin azúcar y el alcohol solitario. ¿No es genial?
Según lo iba diciendo se reía, hacía tiempo que no la veía siquiera sonreír.
-Estás loca- soltó.
-Lo sé.

Después de una larga conversación sin sentido en la cual preferimos andarnos por las ramas, se atrevió a lanzar la piedra (y sin esconder la mano), se atrevió a tocar el tema por el cual nos habíamos citado realmente.

-¿Y yo? ¿Qué pasa conmigo?- Preguntó mientras se le humedecian los ojos.
-Lo siento, sé que no sirve de nada decir "lo siento" pero no puedo hacer otra cosa. Tengo esa estúpida costumbre de odiar todo aquello que en realidad amo y amar todo aquello que odio.
-No es verdad, tú no sabes lo que es odiar, no lo has hecho en tu vida.- Afirmó rotundamente.
-Pero lo disimulo bien

Ahí acabó el tema. Aunque sabía perfectamente que no me sacaría ni una sola palabra más podría haberlo intentado, quién sabe lo que hubiera podido pasar... Pero desistió. Con su esperanza muerta entre las manos decidió rendirse y proclamó su retirada.

martes, 24 de noviembre de 2009

Noviembre

Hoy, por fin, después de veinticuatro días que llevamos de mes, he sentido noviembre en mi piel.
Caminaba hacia mi casa, con las manos rojas y encogidas del frío dentro de los bolsillos.
Tiritaba. Los dientes me rechinaban y la nariz apenas la sentía.
Hacía muchos meses que no me sentía así. El frío era intenso… de ese que te cala en los huesos sin poder hacer nada para evitarlo. Aceleraba el paso para llegar cuanto antes al calor hogareño.
Con la cabeza agachada, mirando la acera por la que guiaba mis pasos, me he atrevido a soñar…
Me imaginaba que al llegar a casa ibas a estar . Y que dándome un beso y un cálido abrazo para quitarme el frío me ibas a decir: “¿Qué tal te ha ido el día, cariño?”. Después, una cena sería cómplice de nuestras sonrisas.

Pero nada más allá de la realidad. Al llegar a casa estaba esperándome la cena caliente sobre la mesa, seguida de una ducha con agua hirviendo, de esas que tanto me gustan. Que no, no son tus abrazos… pero también consiguen quitarme el frío.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Sin comentarios

Hace unos días me llego este vídeo. Ya lo había visto antes, pero me volvió a hacer pensar.
Parece mentira que en pleno siglo XXI sigamos anclados a la edad de piedra en estos aspectos.
Podría empezar a redactar aquí todo lo que me indigna de él, pero es algo absurdo.
Sólo diré que me resulta hasta gracioso (de lo triste que es) que en sus argumentos exclusivamente cite el sexo y no el AMOR (que lo hay y mucho, aunque algunos no se lo crean) entre parejas del mismo sexo.

En fin, allá cada cual con su conciencia, pero ¿Qué menos que un respeto?


http://www.youtube.com/watch?v=lG3NPPiQkks

domingo, 15 de noviembre de 2009

.M.


Me concedí algunos de los permisos con los que había estado soñando tiempo atrás pero perdí honores y, según mi conciencia, parte de mi dignidad quedó dañada.

Era estúpido soñar en aquellos momentos con un equilibrio, pero al menos habíamos recuperado la comunicación, al menos sabía que obtendría contestación por su parte si lo requiriera.

Con todo ello, me enfundé de nuevo en la ilusión, aunque esta vez era más triste (más realista diría yo). Traté de mantener los pies en el suelo sabiendo que en cualquier momento se iría como ya había hecho antes y, quizá, sin pronunciar palabra alguna. Pero yo, sentada en el hueco que quedaba entre el filo de la navaja (que me apuntaba vilmente) y la pared, empecé a soñar de nuevo. Empecé a creer que, tal vez, sí que me había querido, por poco que fuera, y quizá hasta le quedara algo de ese sentimiento.



viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Increible?

-Soy idiota, me ha contestado "increíble" y no "imposible" como creía.
-Increíble suena mejor.
-¿Tú crees? ¿y qué fin puede tener?
-Tenga el fin que tenga, increíble suena mejor, mucho mejor...







domingo, 25 de octubre de 2009

Mientras (nos) quede vida (nos) quedarán oportunidades para Re-Nacer,
para Re-Inventar(nos) las veces que haga falta.





P.D: Eso sí... con una sonrisa en la cara
.

jueves, 8 de octubre de 2009

In-Congruencias

¿Qué coño? Sé que si ella entrara por la puerta ahora, justo en este mismo instante, yo me tiraría de cabeza por la ventana, cogiendo impulso en la marabunta de papeles que inunda el suelo de mi habitación. Que esta vez hago el pino si hace falta para que todas las migas de tus recuerdos se caigan de los bolsillos. Y me da igual que creas en cuentos de princesas, pues no son más que invenciones para que sueñes, abre los ojos y date cuenta que ya no estás en mis caderas. Ya no. Que ya no busco las llaves que perdí en el suelo de aquel edén. Ni a Ilsa Lazlo, ya no me interesa. Que si los Patrol irrumpen en mis oídos me quedo igual. A por cierto, se me olvidó decirte que la Barceloneta ya no me llama. Y las papilas gustativas han debido pensárselo mejor porque ahora los ferrero me dan arcadas. Y Amélie… me he cansado de verla tantas veces, por tanto, he roto promesas. Pero da igual. Ya ves que nada importa, que la luna me sonríe y puedo enfrentarme al sol cara a cara, que él me perdona que le mire fijamente a los ojos, aunque sea bastante descarado.Y de yemas no hablemos, que las tengo molidas de pelearme con la guitarra. Pero la domino, no creas que se me escapa.

Y ya acabo. Porque para qué más.




Seamos sinceras… ¿o quizá no?

sábado, 26 de septiembre de 2009


La vida es disfrutar de las decisiones tomadas y aprender de los errores cometidos.

Un equilibrio entre ambas cosas.

Por ello, las sonrisas del "hoy" decidirán el "mañana".

sábado, 19 de septiembre de 2009

Carta de adiós.

¿Por qué tratar de liar las cosas? No hay que buscar culpables, nunca los hubo, simplemente creo que nos conocimos en mal momento. Yo andaba perdida buscando mi sitio, aquel que me robaron como si nada, y tú entraste en mi vida. Un día te lo comenté, “dudo de mis límites, no sé cuanto voy a ser capaz de ofrecer, no sé hasta donde puedo llegar” te dije, pero tú quisiste hacer oídos sordos, creíste que tan sólo era una paranoia mía. Y así pasó.

Creo firmemente que esa es la raíz del problema, de todos los problemas que vinieron.

Idealizaste más de lo que podía dar, de lo que pude ofrecerte de mí. Pero no a ti por el hecho de ser tú, sino a cualquier persona que como tú hubiera entrado en mi vida en las mismas circunstancias.
Fue una confusión, una mala interpretación de los sentimientos que no supimos parar a tiempo. Lo cual no quiere decir que me arrepienta. De nada.
Fue un “quiero y no puedo”.
Quise darte todo, pero no fui capaz, no podía sacar de mí lo que no tenía.
No podía fingir que era feliz y que todo iba bien, me costaba mirarte a los ojos y dudar de mí misma.

Por eso tuve que irme, decirte adiós. No quedaba otra. A la larga era mejor para ti y para mí. Aunque (te/me/nos) doliera… y NO miento cuando digo que no fuiste la única que lo pasó mal.
Respeto que no me entendieras, es difícil muchas veces meterse en una cabeza ajena para entender ciertos actos. Por eso esperaré el día que me mires o pienses en mí con una sonrisa en la boca.


Será entonces cuando entiendas que fue así, que no miento, pero se acabó... Hace tiempo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

.

Ninguna de las personas que estaban aquella tarde sentados en el césped sabían cual era mi destino y por supuesto tampoco sabían de donde venía, eran personas totalmente ajenas a mí, pero daba igual.

Aunque solo escuché un trozo de la conversación era realmente gracioso escuchar como jugaban a adivinar mi vida.

“Probablemente sea una ejecutiva de una empresa importante” Decía uno de los que estaban.

“¿Tú crees? Yo pienso que es ama de casa con 2 niños pequeños y un marido insoportable, y por eso viene aquí a evadirse” Comentaba otro.

Aquella respuesta no iba mal encaminada, por supuesto que no era ama de casa ni tenía dos niños pequeños y mucho menos un marido insoportable. Pero sí, allí estaba sentada como por azar en un banco cualquiera de un parque cualquiera de cualquier barrio de Madrid, buscando la evasión.

Navegaba a caballo entre pasado y futuro con los ojos cerrados.

Jugaba con las manos como acariciando levemente los recuerdos. De repente, en cuestión de segundos daba un vuelco y me encontraba saltando a un abismo, soñaba imaginándome de mil formas mi futuro, tan incierto…

Añoraba el pasado y a la vez tenia ganas de comerme el mundo.

Era increíble, me encantaba esa sensación de libertad, de tranquilidad, de perfecta armonía conmigo misma.


Así que me quedé allí, ajena al reloj, despreocupada por las horas que pasaran. Mientras el olor a jazmín siguiera inundando mis pulmones y el canto de los pájaros permaneciera inmune… me bastaba.

martes, 11 de agosto de 2009

Mirada


Tu mirada fija aunque sin ser capaz (tú) de mantenerla. Tan cálida. Penetrante. Clavando pupila sobre pupila. Con desvíos ocasionales hacia un horizonte inexistente.
Pensante. Y vuelta a establecer el nexo de unión entre miradas. Como si un hilo invisible uniera nuestras pupilas. Hay atracción. También repulsión. Como un imán de doble filo. Mirada sutil. Hablando sin palabras. Lanzándome adióses. ‘Café calienté’. Es nuestra despedida. El marrón intenso de tu iris trata de apaciguar tu acelerado latir. Discontinuidad de miradas. Siempre acabando unidas. “Cuídate” avanzas sin palabras. “Que te vaya bien” contesto sin ganas.

Los hilos se sueltan. Las miradas se rompen. Hay lágrimas, son alfileres.


Callamos más de lo que dijimos, y aún así, solo mirando, supimos lo que callábamos. Todos los "te quiero" fueron mudos, pero fueron. Después, todo murió.

FIN.

lunes, 3 de agosto de 2009

Distancia


Distancia…
Implícito llevas el sufrimiento.
Reina de males, de olvidos, de patear por las calles, de sentirme tan vacía queriendo cerrar los bares, de amaneceres borracha pero sedienta de besos, de querer rozar tus labios con la punta de mis dedos.
Reina de efusividad cuando llega el cuerpo a cuerpo.
Dueña de tantas lágrimas y tantas sonrisas al viento, de carreteras largas y de que el tiempo se haga eterno.
Dueña de desconfianzas, de angustias y de celos.
Dueña de muchas palabras y de muchos más desvelos.
Provocas mares de dudas y días de desconcierto.
Eres musa de canciones, de poemas y de cuentos.
Eres guión para películas y expresión al movimiento.
Siempre de las más odiadas aunque a veces hasta es bueno, cuando algo no sale bien, poner tierra de por medio.

lunes, 20 de julio de 2009

Marché con el fin de pasármelo genial y traerme, al menos, una sonrisa de un niño bien guardada en mi bolsillo. Pero no sólo las cosas salieron bien sino que volví con miles de cosas que no me esperaba…
No me llevo la sonrisa de un niño, me llevo la sonrisa de casi 100 niños.
Me llevo momentazos junto a mis compañeros, nuevos amigos, nueva gente que, simplemente, ha sido genial. Y por supuesto también con la gente que ya conocía.
Me llevo carcajadas de esas que acabas con dolor de tripa.
Me llevo la desconexión, casi total, del mundo exterior. Esa que tanto se busca a veces y tanto cuesta encontrar.
Me llevo experiencia. He aprendido de los niños más que ellos de mí.
Por suerte, me llevo el cariño, los abrazos y las lágrimas del niño más especial de todo el campamento, Antonio, cómo olvidar todos los problemas que nos ha dado con tan sólo 9 añitos y aun así... hay que ver cuánto se hacía querer. Me encantaría volver a verle algún día.

Y por encima de todo me llevo un “volveré”, pero no de esos que quedan olvidados. Es un “volveré” de verdad, con absoluta certeza.

jueves, 2 de julio de 2009

"Siempre nos quedará París"


París… Increíble París.

Con su inconfundible dama de hierro a los pies del Sena y sus no menos inconfundibles Champs Elyses.

Con su aglomerante pero familiar metro. Chatêlet, jourdain, Buttes Chaumont, Les Halles...

París con sus peculiares parisinos. Notre Dame con sus grandiosas gárgolas y su 422 escalones que conducen a ellas.

París con sus puentes, su barrio latino, su ambiente de “Le Marais”.

Con sus crêpes por doquier y sus artistas callejeros.

París con su tan admirada Sorbonne.

Paris con música. París a pie, en bateau con Edith Piaf de fondo o en tren quizá.

Con su mítico Louvre y su famoso d’Orsey, junto con los Van Gogh que en él habitan.

Montmatre rodeado del embrujo de Amélie y la magia del Moulin Rouge, sin olvidar el muro de los “te quiero” en todos los idiomas.

Disney y su espíritu infantil que te transmite, que te devuelve por unas horas a una feliz y ya nostálgica infancia.

Con sus cientos de culturas y su tolerancia hacia ellas.

Ese es el París que me ha enganchado en sus calles, una vez más. El que me ha vuelto a ilusionar. Ese es el París que no me importa patearme 100 veces a pie.

Simplemente París.

Y volveré, estoy segura, pues dicen que no hay 2 sin 3.

jueves, 11 de junio de 2009

A contratiempo

¿Sabes cual es esa sensación de no tener tiempo ni para respirar?
Algo que no es precisamente agradable, que te agobia continuamente por no tener ni 5 minutos para ti misma, para hacer lo que te gusta, lo que te apetezca. Nada. Nada. Pero aún así tiras fuerte con todo lo que te viene encima, cierras los puños y aguantas el tirón pensando “venga, en pocos días esto pasará, así que duro con ello”. Eres fuerte aún sin ganas, y avanzas paso a paso aún sin gustarte el camino.
Y viendo todo esto… ¿qué me pides tú? Eso mismo, lo que no tengo, precisamente es mi tiempo lo que pides para ti.
Y aún así lo saco de donde no lo tengo, quito tiempo a cosas importantes para dártelo a
ti, me pateo la ciudad entera andado para verte 10 míseros minutos.


Y en respuesta… no hay más que reproches.




[Siento no actualizar tanto como me gustaría, pero apenas tengo tiempo]

lunes, 18 de mayo de 2009

Benedetti



"La felicidad no se consolida si no pasa por la tristeza"
"Aunque nos olvidemos de olvidar seguro que el recuerdo nos olvida"
"Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas."
“Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo”
"No olvida quien finge olvido sino quien puede olvidar..."
"Hay pocas cosas tan ensordecedoras como el silencio"



Mario Benedetti, otro grande que se va…

sábado, 9 de mayo de 2009

felicidad

-¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí, dime.
-¿qué es la felicidad?- Me preguntó con la mayor inocencia del mundo.
-¿la felicidad? Bufff… según el diccionario es el estado de alegría y bienestar, pero es un término tan abstracto que es difícil definir, supongo que para cada persona es distinto, o al menos para cada persona la felicidad reside en cosas distintas.
- Y para ti, ¿qué es la felicidad?
-¿Para mi?... Supongo que…-Dudé, no sabía que contestar, así que me paré a pensar.
-Sí, ya sé, para mi la felicidad depende del momento. La vida son continuos altibajos, y la hostia contra el suelo es directamente proporcional a la felicidad, cuanto más feliz eres, más caes. Por eso depende de las circunstancias, cuanto más abajo estás más aprecias los detalles y en esos momentos la felicidad se basa en ello, en las pequeñas cosas que hace que la vida valga la pena. Cuando ya eres feliz con eso, quieres más, siempre se aspira a más. Y cuanto más tienes, más quieres y menos aprecias lo anterior, hasta que se va haciendo una bola y estalla.
-Y ¿qué pasa cuando estalla?
-Que caes. Vuelves a caer y vuelves a valorar las pequeñas cosas, aquellas que ya se te había olvidado que existían y así siempre, es una cadena más de la vida, un círculo vicioso.

Realmente no sé ni por qué le contesté eso, era demasiado pequeño para entender lo que le estaba diciendo, pero me había hecho una pregunta de las que te hacen reflexionar, creo que nunca antes me había parado a pensar mi concepto de felicidad.





Las pequeñas cosas son a veces lo más grande.

sábado, 2 de mayo de 2009

resultado...

Tengo miedo.
Di tanto que cuando todo acabó me sentí completamente vacía, hice todo cuanto estuvo en mi mano y te lo di todo, bien lo sabes. Pero fallé, o mejor dicho fallaste, y caí.
Me quedé sentada en una esquina del mundo, viendo pasar el tiempo, viendo como te ibas poco a poco, me quedé con las manos llenas de promesas rotas y con el alma llena de sueños que ya no cumpliríamos. Me quedé con todos los besos que me diste guardados bajo llave, con tus caricias tatuadas en mi piel. Me quede con tus miradas bien clavadas en la retina de la memoria, y tus susurros guardados en frascos herméticos de cristal.
Se acabó, no se si llegué a ser consciente de ello alguna vez, pero se acabó.
Y ahora, el efecto secundario de todo lo que hubo es el miedo.
Después de todo ha quedado eso, miedo.
Miedo a no saber querer de nuevo a otra persona, miedo a perder oportunidades por no haber olvidado lo que deje atrás, miedo a comprobar que el tópico de “un clavo saca a otro clavo” no es cierto, y no… no quiero hacer(la) daño, a nadie, pero a ella menos, me da auténtico miedo pensar que puedo hacerla daño.
Siento que el vacío que quedó en mí me impide dar lo que, a pesar de que quiera, no tengo.

martes, 28 de abril de 2009

Mal despertar

















Sentada sobre la cama apaciguando el tiempo caigo rendida, consigo olvidar todo y duermo… Me sumerjo en fantasías varias, distintas clases de sueños y justo en el momento más inesperado te cuelas como si nada, como aquel día que quedamos en vernos en el quinto sueño. Pero esta vez no, no tenía ninguna gana de verte. Te presentas y vuelves a desestabilizar lo poco que tenia ganado, vuelve a engañarme el tiempo. Por suerte despierto y todo ha sido un sueño. Pero ya me espera un mal día, sumergida en mil pensamientos. Sólo esperando que al llegar la noche no vuelva a encontrar tu cuerpo.

miércoles, 22 de abril de 2009

A la luz de una sonrisa

"...Pero reconozco la fecha; Hoy es veintidós de Abril.
Nunca sobran las canciones y siempre tengo algo que decir
Pero ella merece más una letra que las calles de Madrid
...
Pierdo la estridencia; vivo sin motivos;
Aprendo a tener paciencia… y escribo.
...
Por fuera hay que ser duro como el asfalto
Con la piel igual de fría que si fuéramos lagartos.
La vida siempre va a destiempo como el riff de esta canción
Por eso miénteme y dime que nos veremos.
Tan solo unas horas y ya te echo de menos.
Me columpio con la esperanza de que mañana sea mejor..."


Recuerdos.


A la luz de una sonrisa- Gritando en silencio

domingo, 19 de abril de 2009

Sonrisas.

Siempre sonrío. Sonrío a mis compañeros, sonrío a mi familia, sonrío a mis amigos.
Sonrío al conductor del autobús y al anciano que va sentado en el tercer asiento de la izquierda. Sonrío a la niña que correteando por la calle se choca contra mi.
Sonrío a cada conocido que me cruzo por la calle, y también a aquellos con los que cruzo miradas fugaces, aun sin ser conocidos.
Sonrío al camarero del bar de debajo de mi casa.
Sonrío al panadero majo y su compañera borde que a veces le sustituye.
Sonrío a los vecinos de toda la vida, incluso a ese vecino seco que se acaba de mudar.
Sonrío al ver el gato de mi amiga aunque me de alergia, también al caniche feo que muchas veces me cruzo por la calle.
Sonrío a la persona que me decepcionó ayer y la que quizá lo haga mañana.
A veces voy por la calle sonriendo sin saber por qué, quizá me haga gracia el asfalto de la carretera o los árboles del parque.
La gente debe pensar que soy feliz, que la vida me va genial.
Pero en el momento que cruzo el umbral de la puerta de mi casa, el mundo cambia... las paredes se me vienen encima, me asfixian. Es como si de repente un huracán se llevara consigo mi aspecto de chica agradable y simpática. Es en ese momento cuando más auténtica me siento. Pero a la vez más perdida. Es cuando afloran los sentimientos que han estado callando durante el resto del día, cuando desnudo mi alma y trato de manifestarlo mediante palabras en un cuaderno. Y cuando no soy capaz de encontrar palabras recurro a crear melodías que me reflejen, que te reflejen y me recuerden a ti.

No es buen momento, es tiempo de desorden y descontrol involuntario en mi cabeza, pues por más que trato de evitarlo es mayor su resistencia que mi fuerza.

domingo, 12 de abril de 2009

...


Sometí a mis instintos, doblegue a mis razones y sobre todo traicioné a mis principios.

Tuve (tengo) que hacer mil veces de tripas corazón y tapar con sonrisas las lágrimas de mis entrañas.

Tuve que huir del ruido que me abrumaba en esta ciudad y emigré… Emigré cual Cid desterrado de sus calles al pueblo que siempre me acoge. Me recibió mi infancia correteando por cada rincón de ese pueblo. Tantos recuerdos…

Pero no logré recuperar la inocencia, hace tiempo la perdí, sin quererlo se fue alejando poco a poco, y desde entonces no he vuelto a saber de ella. La busco, pues me gustaría volver a ver el mundo con esos ojos, pero nada, no hay ni rastro de lo que fue.

Y aquí, desde estas mismas calles en las que tantos momentos he vivido, te pienso.

Tú, ajena a todo mi pasado en este pueblo, no sabes lo que eso significa…

Este ha sido lugar de evasiones, de logro de olvidos, de sonrisas permanentes (pero esas sonrisas de verdad), de congelación de sentimientos para siempre, este ha sido lugar donde he podido curar todo.

Y ahora… ahora no soy capaz, no logro retirarte de mi mente ni un segundo, cada paso que doy lo hago pensando en ti. Esta vez las calles que siempre me abrigan no han sido capaces de quitarme este frío intenso, no han sido capaces de hacerme olvidar(te).

lunes, 6 de abril de 2009

Sueños mortales

Hay quien dijo una vez "Las personas pueden morir. Los sueños no."
No es cierto. Pues a veces los sueños acaban muriendo.
Igual, exactamente igual que lo hacen las personas.
Te los pueden matar de golpe en un abrir y cerrar de ojos o también pueden irse apagando lentamente.
Quizá se pueda hacer algo por aquellos sueños que se van apagando lentamente, y sí, tal vez merezca la pena luchar por ellos.
Pero otras veces... es mejor dejarlos morir... aunque duela, aunque escuezan por dentro es lo más sano.

miércoles, 1 de abril de 2009

Extrañar


Te pasas la vida echando de menos…

En invierno prefieres que sea verano porque echas de menos la playa, la piscina, el pueblo, el lugar de veraneo, la gente que habitualmente ves en esa época, despertarte a las tantas, trasnochar las veces que haga falta, los helados o simplemente el calor…

En verano al revés, a veces echas en falta la gente con la que compartes tus días, las horas en clases o la rutina del trabajo riéndote de cualquier cosa. Hasta incluso ponerte un abrigo y bufanda.

Echas de menos la infancia, y sus mil juegos, el no tener responsabilidades, que toda tu tarea sea hacer un dibujo o un par de sumas, echas de menos la inocencia con la que veías el mundo y los amigos que tenias.

Echas de menos lo que fueron grandes amistades y que ya no lo son tanto.

Echas de menos las personas que fueron apareciendo en tu vida por distintos motivos y que, al igual que aparecieron, desaparecieron. Y cuántas veces te preguntas qué habrá sido de ellos y si recordarán como tú los miles de momentos vividos…

Echas mucho de menos a las personas que ya no están en vida, incluso a aquellas que has visto hace tan solo 5 minutos.

Echas de menos lugares y épocas.

Echas de menos palabras, miradas, gestos, caricias…

Echas de menos momentos concretos, circunstancias y sentimientos.


Y es que, al fin y al cabo, echar de menos es tener recuerdos felices.