domingo, 12 de abril de 2009

...


Sometí a mis instintos, doblegue a mis razones y sobre todo traicioné a mis principios.

Tuve (tengo) que hacer mil veces de tripas corazón y tapar con sonrisas las lágrimas de mis entrañas.

Tuve que huir del ruido que me abrumaba en esta ciudad y emigré… Emigré cual Cid desterrado de sus calles al pueblo que siempre me acoge. Me recibió mi infancia correteando por cada rincón de ese pueblo. Tantos recuerdos…

Pero no logré recuperar la inocencia, hace tiempo la perdí, sin quererlo se fue alejando poco a poco, y desde entonces no he vuelto a saber de ella. La busco, pues me gustaría volver a ver el mundo con esos ojos, pero nada, no hay ni rastro de lo que fue.

Y aquí, desde estas mismas calles en las que tantos momentos he vivido, te pienso.

Tú, ajena a todo mi pasado en este pueblo, no sabes lo que eso significa…

Este ha sido lugar de evasiones, de logro de olvidos, de sonrisas permanentes (pero esas sonrisas de verdad), de congelación de sentimientos para siempre, este ha sido lugar donde he podido curar todo.

Y ahora… ahora no soy capaz, no logro retirarte de mi mente ni un segundo, cada paso que doy lo hago pensando en ti. Esta vez las calles que siempre me abrigan no han sido capaces de quitarme este frío intenso, no han sido capaces de hacerme olvidar(te).

4 comentarios:

  1. No sé que decirte de este texto, solo que me ha impresionado...

    ResponderEliminar
  2. Someter mis instintos es algo que siempre intento, aunque en el fondo lo que hago es esperar a que se desboquen por el motivo adecuado. En esta ardua tarea de evitar los posibles, que más son proposiciones a errar que soluciones, siempre está ahí la imagen de lo que fue. Una melodía que ya no se puede volver a escuchar en ese mismo sitio. Pero es entonces cuando te das cuenta de que lo que quieres es volver a sentir eso mismo, aunque no esté allí, y te decides por buscarlo en todas partes...

    Espero que la encuentres, que vuelvan las sonrisas de verdad (no para tapar lágrimas)... aunque no salgan de la misma boca, o no te arropen calles que conozcas ^^

    ResponderEliminar
  3. Al leer el texto, me he visto identificada, reflejada en el.
    Las calles, el pueblo, los recuerdos...esa inocencia q no volverá..

    Busca las sonrisas, las de verdad, volverán. Te lo aseguro, solo es cuestión de esperar, y buscar.O no buscarlas. Cuando menos te lo esperes volverán^^
    un beso:)

    ResponderEliminar
  4. Intentamos escapar, pero no lo logramos, intentamos huir y queremos gritar, pero lo único que conseguimos es un minuto más para pensar en él.

    Nos gusta gastar el tiempo pensando en alguien que seguramente no piensa en nosotros... Hay quien dice que es de idiotas, yo digo que es de seres humanos

    besos!^^

    ResponderEliminar

Arpegio