París… Increíble París.
Con su inconfundible dama de hierro a los pies del Sena y sus no menos inconfundibles Champs Elyses.
Con su aglomerante pero familiar metro. Chatêlet, jourdain, Buttes Chaumont, Les Halles...
París con sus peculiares parisinos. Notre Dame con sus grandiosas gárgolas y su 422 escalones que conducen a ellas.
París con sus puentes, su barrio latino, su ambiente de “Le Marais”.
Con sus crêpes por doquier y sus artistas callejeros.
París con su tan admirada Sorbonne.
Paris con música. París a pie, en bateau con Edith Piaf de fondo o en tren quizá.
Con su mítico Louvre y su famoso d’Orsey, junto con los Van Gogh que en él habitan.
Montmatre rodeado del embrujo de Amélie y la magia del Moulin Rouge, sin olvidar el muro de los “te quiero” en todos los idiomas.
Disney y su espíritu infantil que te transmite, que te devuelve por unas horas a una feliz y ya nostálgica infancia.
Con sus cientos de culturas y su tolerancia hacia ellas.
Ese es el París que me ha enganchado en sus calles, una vez más. El que me ha vuelto a ilusionar. Ese es el París que no me importa patearme 100 veces a pie.
Simplemente París.
Y volveré, estoy segura, pues dicen que no hay 2 sin 3.
Paris es mas azul, cuanto mas piensas en el.
ResponderEliminarUn Saludo.
París es uno de los sitios q quiero visitar desde q tengo sentido de conocimiento
ResponderEliminaralgún día lo haré, estoy segura=)
un beso!^^
Me encantaría visitarlo (LLL)
ResponderEliminar...SiiL...